La temporada de un rookie no se rige por los mismos parámetros que para el resto de jugadores, ya que para la mayoría de ellos llegar a jugar en la NBA es la culminación de un sueño que les ha costado muchísimo esfuerzo y dedicación, por eso, aunque lo que de verdad importa será el comienzo de la temporada regular, para ellos, la temporada ya ha comenzado en los partidos previos, lo cuales son aprovechados para mostrar sus credenciales y demostrar al resto del mundo que si han llegado a la mejor liga del mundo no es por casualidad.
Su hambre de minutos y de balón está disparada, dan lo mejor de sí mismos en cada minuto, y aunque tienen muchos errores que pulir y un periodo de adaptación que será largo podemos decir que la carrera hacia el rookie del año ha comenzado, porque las jóvenes promesas dan ya el 110% de sí mismos.
Y este año todo hace indicar que el premio otorgado al mejor debutante será cosa de tres jugadores, John Wall, DeMarcus Cousins y Blake Griffin. Al menos durante la pretemporada son los que han demostrado ser más sólidos, y que por la fisionomía de las plantillas de sus respectivos equipos disputarán de minutos regularmente siendo piezas fundamentales para esta misma temporada.

John Wall es una versión mejorada de Derrick Rose, es mucho más base que éste, y es que aunque tenga instintos anotadores dónde mejor se desenvuelve es en la dirección del equipo, dejando fluir todo el juego a través de sus manos, demostrando una visión del juego espectacular, aunado esto con una capacidad de desborde en el 1vs.1 que puede dejar a cualquiera sentado, provocando un desajuste defensivo que puede culminarse bien en canasta o bien en una asistencia fácil para un compañero. No fue el #1 del draft del 2010 por casualidad, Callipari le instruyó desde la Universidad de Kentucky, y ya tenía cierta experiencia con jugadores de sus características, Derrick Rose y Tyreke Evans ya habían pasado por sus manos, y todo hace indicar que Wall es una versión mejorada que tendrá las llaves de la ofensiva Wizard.
Otro producto de Kentucy se muestra como competidor de Wall, ya que DeMarcus Cousins parece jugar con una espinita clavada en lo más profundo de su ser por el “desprecio” que sufrió durante los días del draft, ya que levantó muchas dudas su actitud y su ética de trabajo, aunque parece claro que todo eso le puede servir de motivación. Un problema que se encontrará es que en su posición los Kings tienen a Samuel Dalembert, jugador que será capaz de exprimir aún más a Cousins, tanto en las prácticas de equipo como durante los partidos, ya que lo tendrá que hacer muy bien si no quiere que le coman la tostada. Cabe destacar el rango de tiro de Cousins, que ha sido capaz de mostrar un arma en su arsenal que no se le intuía en la universidad. ¡¡Tira incluso de tres puntos!!
El tercer y último candidato en firme no es otro que Blake Griffin, el #1 del draft del año 2009, que tras una temporada en blanco parece que llega con las pilas bien cargadas y sin haber perdido un ápice de su explosividad según lo visto en los múltiples bestiales mates realizados. Es capaz de rellenar la hoja de estadística con suma facilidad, anotando en transiciones, desde el estático haciendo valer su físico aunando juego desde el poste bajo-poste alto, y con unas ansias reboteadoras que le permiten llegar al doble-doble con facilidad. Su ética de trabajo siempre ha sido uno de sus puntos fuertes, y con la recuperación que ha protagonizado una vez más queda de manifiesto. A su favor juega que al contrario que Cousins, en los Clippers será básico y no tendrá competencia alguna.

Así, estos tres jugadores se presentan como los mejores jugadores de la nueva camada, con la particularidad del caso Griffin, que pese a haber llegado a la liga la temporada pasada al no jugar ni un solo minuto en temporada regular se le considera un rookie como otro cualquiera.
Por supuesto otros jugadores pueden despuntar a lo largo del curso y dar un susto a alguno de estos tres jugadores, por ejemplo Evan Turner dependerá de su adaptación al sistema y si existe algún tipo de traspaso, aunque como digo, a día de hoy parece cosa de tres. ¿Mi apuesta? Griffin me tiene ganado, aunque demasiado pronto es…