De hecho hubo muchos rumores, se llegó a especular que el fichaje de LeBron James estaba prácticamente hecho, y no sólo eso, sino que Chris Bosh le acompañaría. Mucho se habló también de la vuelta a casa de Dwayne Wade, pero como ya todos sabemos los tres grandes nombres acabaron juntos en Miami, y dicen las malas lenguas que mucha culpa de que ninguno de ellos se decidiese por los Bulls fue de la propia organización.
Ninguno de los agentes libres de primera fila llegó, pero no por ello los Bulls han tenido un mal verano. Han conseguido paliar una carencia bastante importante, la anotación desde el poste bajo, es decir, una referencia anotadora interior que no han tenido desde que tuvieron la “brillante” idea de traspasar a Elton Brand. Llamado a llenar este papel está Carlos Boozer, que llega desde Utah con un par de compañeros más, Ronnie Brewer y Kyle Korver.
Desde mi punto vista son buenos refuerzos, aunque deshacerse de Kirk Hinrich a la postre no fue un buen movimiento. Decirlo ahora sabiendo toda la historia es muy fácil, pero me imagino este mismo equipo con Kirk y me parece que daría un salto bastante significativo. Aportaría intesidad defensiva en el perímetro, y sobre todo un tiro sólido, pudiendo jugar de escolta y dar descanso al jugador franquicia, Derrick Rose.
Pese a todo, el equipo es lo suficientemente sólido como para aspirar a obtener el factor cancha a su favor en PlayOffs, al menos tienen todas las piezas necesarias para ello, aunque si alguien me da cierta inseguridad es el coach, Tom Thibodeau, ya que por mucho cartel que tuviese antes de llegar al cargo como arquitecto de la defensa Celtic no deja de ser un entrenador rookie que de buenas a primeras se ve a los mandos de una de las potencias emergentes en la Conferencia Este. Muchos han sido los técnicos de este perfil que he visto estrellarse.
Lo que sí podemos afirmar tal y como llevan las cuentas los Bulls es que parece que se van a instalar en la élite de la conferencia, y con una buena planificación y sin locuras podrán alcanzar el siguiente escalón en caso de que Rose siga su progresión.
