


En la NBA absolutamente todo lo que ocurre gira en torno a Collective Bargaining Agreement (CBA), o lo que es lo mismo, el convenio laboral existente entre el sindicato de jugadores y la propia NBA con los propietarios de las franquicias al frente. Pero todo CBA tiene su plazo, y el vigente vence el día 1 de Julio del 2011, fecha para la cual o bien existe un acuerdo total entre las partes o se desencadena el temido lock out, o cierre patronal.
Desde luego que no es mi objetivo evaluar el convenio colectivo que existe en la actualidad, y tampoco estoy capacitado como para exponer el mejor acuerdo posible, pero lo que si puedo hacer es dar mi humilde (y simplista) opinión acerca de los diversos frentes abiertos.
Pero empecemos por el principio, y como tantas otras cosas en la vida el dinero es el que todo lo mueve, y ahí los propietarios esgrimen cuentas diciendo que pierden dinero, mucho dinero, y por tanto dicen del modelo actual que no es sostenible.
El acuerdo actual se basa en lo conocido como Soft Cap, esto es que aunque existe un límite salarial las franquicias pueden superar el precio que pagan por sus plantillas mediante una serie de excepciones que ahora mismo no vienen al caso, y es ahí el primer punto que quieren condicionar los propietarios. Éstos ven como existen una serie de mercados que pueden sostener plantillas muy caras, mientras que otros en cambio no pero se ven forzados en hacerlo si quieren ser competitivos. Para solucionar esto proponen adoptar una hard cap, y que bajo ningún concepto se pueda superar un valor prefijado. Esta fórmula no daría tanta flexibilidad a los jugadores para negociar contratos, y sobre todo serían menos cuantiosos, porque a la vez que los propietarios quieren llegar a este nuevo modelo piden una reducción del 33% en los salarios de los jugadores.
Por supuesto los jugadores no están de acuerdo, de hecho desde el sindicato ni siquiera se fían de las cuentas presentadas por parte de los propietarios con una pérdidas tan escandalosas, y aunque admiten que tiene que haber reformas, no creen que sean necesarias de tanto calado. Su argumento está claro, son los propietarios los que aprueban los contratos que les dan. No obligan a nadie a que les firmen los contratos, y si algún jugador es sobrepagado lo será porque así lo dicta el mercado.
Todo esto además hay que contextualizarlo en la situación actual de crisis económica mundial, que aunque bien los países punteros empiezan a sacar la cabeza y crecer, ha hecho mucho daño. Pero también es cierto que el límite salarial para la temporada 2010/2011 subió, a pesar de que muchos auguraban un desplome. ¿Por qué es esto importante? Porque estos valores salen tras la conocida como moratoria de Julio, y se basa en una serie de fórmulas sobre el PIB generado por la NBA. No fue tan malo como se esperó, e incluso se superó, luego lanzo una pregunta, ¿qué es lo que está tan mal? Deportivamente vivimos unos años dorados en los que hay un nivel de baloncesto muy alto, y todo eso está ayudando, y claro, los que dan el nivel son los jugadores…
La situación es muy difícil, pero lo que sí parece es que una situación como la del año 1999 puede suceder, echándose el cierre el día 1 de Julio del 2011 y suponiendo esto un golpe muy duro para la competición. Existen varios escenarios posibles, y para aquel que quiera ampliar contenidos le recomiendo este artículo. Bajo mi punto de vista…una vez más voy con los jugadores, que son trabajadores que ofrecen sus servicios al mejor postor, son los propietarios los que se tienen que poner de acuerdo y controlar los contratos que ofrecen.
Los New Jersey Nets se las prometían muy felices al inicio de verano, iban a tener un nuevo propietario dispuesto a gastar mucho dinero, y precisamente para el verano del 2010 iban a tener mucho dinero que gastar, pudiendo optar a dos de los mejores agentes libres. Pese a todo, no fueron capaces de convencer a ninguno de los mejores agentes libres, de todos ellos, el que más cerca estuvo de terminar siendo un Net fue Carlos Boozer.
Lo cierto es que había incentivos para ir a los Nets, cercanos al gran mercado de Nueva York, y a dos años de mudarse a Brooklyn. La base no era del todo mala, y además del nuevo propietario, Avery Johnson iba a estar a los mandos desde el banquillo. Aún así, poco ruido levantaron.
De hecho todo el ruido lo levantaron hace pocas fechas cuando todo hacía indicar que Carmelo Anthony acabaría recalando en los Nets. Pese a todo, las conversaciones se enfriaron igual de rápido que se desató el rumor, y por tanto la plantilla sigue siendo la misma que confeccionaron durante el verano con una política que yo al menos considero muy acertada. En otras circunstancias hemos visto como franquicias con dinero para gastar, una vez les dan esquinazo se ponen a despilfarrar el dinero, cosa que no han hecho los Nets. Jordan Farmar, Travis Outlaw, Johan Petro y Anthony Morrow fueron sus adquisiciones más brillantes en la agencia libre, para más tarde completar la plantilla con Troy Murphy. De todas formas, los miembros más brillantes ya estaban en casa, Devin Harris su director que raya el nivel All Star, Brook Lopez, uno de los mejores pívots de la competición y Terrence Williams, sophomore todo terreno que a finales de la temporada pasada empezó a despuntar.
A tenor de la horrenda temporada pasada tuvieron el derecho de elegir en la posición #3 del último draft, y ahí se hicieron con un jugador que tiene todas las herramientas físicas para convertirse en dominador, pero que aún está demasiado verde. En él estarán las esperanzas de los Nets de levantarse y ser aspirantes a algo, si Favors sale un gran jugador, la pareja que forme con Lopez será temible, de lo contrario pasará tiempo hasta que consigan elevar su nivel de juego de manera considerable.
Aún así tampoco se descartan posibles traspasos durante la temporada, a buen seguro serán una de las franquicias más activas. Ahora bien, parece que su nivel para esta temporada aunque mejorará el del año pasado todo hace pensar que no valdrá para alcanzar los PlayOffs. ¿32 victorias?
Por lo general se es muy crítico con David Kahn, pero no creo que este verano ha dado los motivos necesarios para las críticas feroces que se pueden encontrar por internet. Bajo mi punto de vista el error que ha cometido la organización ha sido el famoso recorte de prensa en el que ellos mismos se descartaban de la lucha por el título. A nadie se le escapa que eso es así, pero no veo necesario el hacerlo público y estarse orgulloso de ello.
Deportivamente los movimientos realizados han sido coherentes, tenían la necesidad de deshacerse de uno de sus dos mejores jugadores interiores, Kevin Love o Al Jefferson, y se deshicieron del que menos proyección tiene y además el contrato más pesado. Parece claro que el sacrificado debía de ser Al, y así fue. A lo largo del verano se fueron realizando otros movimientos, se renovó a Darko Milicic, movimiento que me parece acertado, tanto económica como deportivamente, un center es difícil de encontrar, y el otrora #2 del draft del 2003 puede ofrecer cosas muy valiosas, y ese mismo día se hicieron con los servicios de otro #2 del draft, Michael Beasley, y aunque problemas extradeportivos le han dejado lejos del lugar que se esperaba cuando salió de Oklahoma City St. puede encontrar en Minnesota el lugar donde recuperar la senda del éxito. Además han añadido a Ridnour, un base muy solvente que hará jugar al resto de compañeros sin abusar del balón, y que puede espaciar el campo con la amenaza de su tiro, encajando en un perfil de base mucho más acorde para este equipo que el que pueden aportar tanto Flynn, como Sessions (que ya no está).
El día del draft se pudo realizar el peor movimiento del verano seleccionando a Wesley Johnson, y no por la selección en sí, sino porque dejó fuera a DeMarcus Cousins, y éste apunta para center dominador. Ese mismo día también realizó otro traspaso polémico, enviando a Babbit a Portland a cambio de Martell Webster, que a la larga puede ser mejor movimiento, ya que el tiro de Webster será muy necesario en este equipo, mientras que Babbit podría estorbarse con Johnson. En otros movimientos se hizo con los servicios de Bjelica, que al igual que a Ricky se le espera en Minneapolis de cara a futuras temporadas, ¿la que viene?
Como balance general creo que han tenido un buen verano, quizás no el mejor, pero bueno al fin y al cabo. ¿Expectativas? De cara a esta temporada a buen seguro mejorarán la mediocridad del curso pasado, y el objetivo tiene que ser ir creciendo y cohesionándose, para luego ir añadiendo los jugadores que tienen por Europa, y así poder despegar juntos. De momento la pareja Love&Beasley es muy esperanzadora, siendo Johnson la amenaza exterior, y esperando a la persona que coordine todo el arsenal desde el puesto de base, ser el verdadero general en pista, y ese jugador juega en Barcelona, por supuesto. Y ah, se me olvidaba, mucho se critica de Rubio y su nula capacidad de anotación, pero mirad la plantilla que está formando Kahn, y ahora decirme que no encaja perfectamente Ricky en ella. Love-Webster-Johnson-Beasley, ¿de verdad necesitan a Ricky anotando 18 puntos? ¡¡Encajan a la perfección!!
Los Bucks fueron una de las grandes historias de la temporada pasada, accedieron a los PlayOffs cuando absolutamente nadie a principios de temporada daba un duro por ellos. Liderados por un Scott Skiles que les hizo funcionar a la maravilla, con una referencia interior como Bogut, capaz de por fin empezar a despuntar (lástima de lesiones), y sobre todo con el díscolo Brandon Jennings que tan buenas sensaciones dejó, y que a principios de temporada mostró un nivel inimaginable. A mitad de temporada también se hicieron con John Salmons, que ayudó mucho a la causa, y con unas armas limitadas consiguieron plantar cara a los Hawks llegando a forzar el séptimo partido en primera ronda, todo ello sin su referencia interior…
Durante el mercado de verano no se han estado quietos precisamente, se han reforzado con Corey Magette, anotador compulsivo desde el puesto de alero y han incorporado a Drew Gooden para apuntalar su juego interior, quizás su punto débil pese a contar con uno de los mejores centers de la competición ya que andan cortos de efectivos ahí dentro. Han realizado otras adquisiciones reseñables como Chris Douglas Roberts y Larry Sanders vía draft.
Esta nueva temporada volverán a exhibir su ya famoso eslogan, Fear the Deer, aunque para esta nueva campaña no deberán más que confirmar lo que mostraron la pasada, sólo que ya no tendrán el factor sorpresa a su favor y deberán cumplir con ciertas espectativas. Pueden seguir un cierto paralelismo con los Grizzlies, sólo que en la Conferencia Este les será más fácil. ¿Factor cancha a favor en los PlayOffs? Desde luego que lucharán por ello, aunque para conseguirlo tendrán que someterse nuevamente a la férrea disciplina de Scott Skiles, y el veloz Jennings deberá subir un nuevo escalón a la vez que Bogut recuperar el nivel previo a la lesión. Requisitos más que factibles…
Para responder a estas preguntas no nos queda otra que esperar ya no sólo a que se inicie la temporada, sino que para tener cierta seguridad en sus respuestas la regular season deberá estar muy avanzada, y si lo que queremos es realizar un juicio, la temporada deberá haber finalizado haciendo un balance en perspectiva de lo ofrecido por esta franquicia en varios y diversos planos, desde lo deportivo hasta en las oficinas.
A lo que si podemos dar respuesta es a que esta franquicia a día de hoy no deja a nadie indiferente, se les puede adorar o se les puede odiar, aunque la gran mayoría, entre los que me incluyo, se decanta por la segunda opción. No se entiende como tres jugadores de la envergadura de Wade-James-Bosh hayan renunciado a liderar proyectos decidiendo juntarse, y tal y como ya se ha ido comentando en este blog creando con esa decisión quizás no una cierta tendencia, pero si un anhelo en otras de las grandes estrellas de la NBA.
Pero los Heat no sólo han conseguido estos tres fichajes de relumbrón, sino que les ha dado también para firmar a jugadores que pueden ser muy importantes para ellos y que tendrán un rol destacado, tiradores como Mike Miller, House o James Jones, presencia interior con Illgauskas, Anthony y la renovación de Haslem e incorporaciones de rookies que pueden jugar un papel como Butler o Pittman. Lo cierto es que se me ocurren pocas maneras de emplear mejor el dinero por parte de Pat Riley, que a poco bien que funcione la cosa ganará el premio al GM del año.
Sobre la pista se espera que Wade y James ayuden en la creación, siendo clave el juego desarrollado por Bosh, teniendo que aunar el ser una presencia interior con anotación desde el poste bajo, a la vez que un creador de espacios para las penetraciones de Wade&James, que no son precisamente tiradores de élite. Lo que sí parece meridianamente claro es que absolutamente en cada ataque un jugador de los Heat va a estar libre de marca porque para parar a cualquiera de estos tres los rivales van a tener que realizar dobles marcajes. Pero no es precisamente en la ofensiva donde los Heat quieren poner todo el énfasis, sino en la intensidad defensiva, dónde tienen jugadores muy válidos para desarrollar un gran papel.
¿Grandes favoritos? Aún hay que verlos jugar a tope, de momento Wade estará de baja un par de semanas por una lesión en el primer partido de pretemporada pero si pueden resultar temibles, sólo que en los momentos que la presión apriete está por ver cómo reaccionan en esta nueva situación. Con todo, levantan pasiones, positivas o negativas, pero lo que sí es seguro es que todos querremos verlos jugar, unos deseando su victoria, y otros su derrota.
Desarrollaron un juego muy alegre, siendo capaces de abastecer la demanda de balón que existía desde diversos focos. Zach Randolph, OJ Mayo, Rudy Gay son tres jugadores que necesitan muchos tiros para desarrollar su juego, e incluso el base del equipo, Mike Conley, tiene esas ansias anotadores que no le debieran corresponder. Todo ello propició un juego alegre, aunque posiblemente no el más efectivo que pudieran desarrollar, al menos sobre el papel.
Los Portland Trail Blazers venían de la época más oscura de su historia en los inicios de siglo, la plantilla aunque plagada de talento no estaba exenta de infinidad de problemas extradeportivos, tal es así que incluso se les empezó a llamar los “Jail Blazers”. Pero en el draft del año 2006 la situación se empezó a revertir. En aquel entonces Kevin Pritchard era ayudante del General Manager, y él tuvo mucho que ver en las decisiones que cambiaron el rumbo de la franquicia. Se hicieron con LaMarcus Aldridge y Brandon Roy en sendos traspasos la misma noche del draft, la primera piedra en el cambio de filosofía por parte de la franquicia. Más tarde, en el 2007, Kevin Pritchard fue ascendido a General Manager, y ese mismo año la suerte les sonrió y tuvieron el honor de elegir el #1 del draft, momento en el que había que tomar una decisión muy importante, ¿Oden o Durant?. La elección fue Greg Oden, pívot salido de Ohio St. llamado a ser el nuevo pívot dominante. La euforia era incontenible, y los Blazers se plantaban como equipo joven que en pocos años se convertiría en aspirante al título. Pero en aquel entonces recibieron el primer mazado, Greg Oden se perdería toda la temporada por una microfractura en su rodilla derecha, primera lesión de muchas que privarían a Oden de una continuidad necesaria para el progreso en un jugador tan joven.